Reflexionando sobre las Palabras de Jesús en la Cruz
DECLARACIÓN DE DÍA DEL TRABAJO DE LOS OBISPOS ESTADOUNIDENSES
EL OBISPO BLAIRE REFLEXIONA SOBRE EL COSTO HUMANO Y DESAFÍOS MORALES DE UNA ECONOMÍA QUEBRADA
USCCB

WASHINGTON— "Este Día del Trabajo, los hechos económicos son graves y los costos humanos son reales: millones de nuestros hermanos y hermanas están sin trabajo, criando niños en la pobreza y atormentados por los temores sobre su seguridad económica", dijo el Obispo Stephen E. Blaire de Stockton, California en " El Costo Humano y Los Desafíos Morales De Una Economía Quebrada" la declaración anual del Día del Trabajo de La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB). Y añadió: "Esto no son problemas sólo económico, sino también tragedias humanas, desafíos morales, y pruebas de nuestra fe."

El Obispo Blaire, presidente de la Comisión Episcopal de los Estados Unidos sobre la Justicia Nacional y Desarrollo Humano, dijo este Día del Trabajo llega en un momento en donde el nueve por ciento de los estadounidenses están buscando trabajo y no lo encuentra, mientras que otros viven con el temor de perder sus empleos. Citó el innovador encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII como la inspiración para la declaración de este año, y agregó: "Tenemos que mirar más allá de los indicadores económicos, giros del mercado de valores, y los conflictos políticos y enfocarse en las cargas que muchas veces son invisible de los trabajadores comunes y sus familias, muchos de ellos están sufriendo, desanimados y abandonados por esta economía." Él añadió: "Una economía que no puede proporcionar empleo, los salarios y beneficios decentes, y un sentido de participación y la apropiación de sus trabajadores rompe de manera fundamental."

El Obispo Blaire también destaco la tradición de la Iglesia de apoyar los derechos de los trabajadores a organizarse para proteger su dignidad y la dignidad del trabajo. "La relación de la Iglesia con el movimiento laborar es a la vez de apoyo y un desafío. Nuestra Iglesia sigue enseñando, que los sindicatos siguen siendo un instrumento eficaz para proteger la dignidad del trabajo y los derechos de los trabajadores... Los trabajadores y sus sindicatos, así como los empleadores y sus negocios, todos tienen la responsabilidad de buscar el bien común, no sólo en sus propios intereses económicos, políticos o institucionales. "

El Obispo Blaire concluyó esbozando una respuesta católica a la economía y el desempleo, afirmando: "Estamos llamados a renovar nuestro compromiso con la tarea encomendada por Dios de defender la vida y la dignidad humanas, celebrar el trabajo, y defender los trabajadores con esperanza y convicción. Este es un tiempo de oración, reflexión y acción. "

La declaración anual ofrece a los católicos una oportunidad de reflexionar sobre la situación de desempleo y la economía estadounidense, y cómo la enseñanza católica puede orientar una respuesta.

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